Nunca es tarde para intentarlo

El miedo al fracaso nos lleva a elaborar un montón de excusas que nos desvían, la mayoría de veces del camino de nuestros sueños. Quienes saben de psicología, aseguran que son nuestras justificaciones las verdaderas causantes de nuestras insastifaciones, pues nos limitan en las decisiones que tomamos. No fracasa aquel que no lo consigue, sino quien no lo intenta.

Cuando una persona tiene un gran sueño, debe tratar de luchar al máximo por él.

 

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Pensamiento del dragón y el guerrero

La esperanza no es fingir que no existen los problemas, es realmente la forma más exacta de encontrar las soluciones, que nos brinda la vida cotidiana.

Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán, y las dificultades se superarán. Es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación absoluto de nuestro interior, la que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.

Cuando el amor profundo de tú vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas….. el mensaje no es que no te lo mereces….. el mensaje no es que no eres importante….. el mensaje es que tú mereces algo mejor. Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas o esperas, no lo veas como rechazo o mala suerte…. simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas obtener de la vida.

La vida está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras distintas o diferentes. Algunos, buscamos amor, paz, armonía, comprensión, ternura. Otros sobrevivimos día a día, semana a semana, mes a mes, y de año a año. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos con alegría, que la vida , con sus constantes alegrías, y sus penas, debe ser vivida a plenitud día a día.

Día a día, semana a semana, mes a mes, año a año, tenemos ese poder absoluto, gozando cada momento que nos ofrece la vida, y regocijándonos de cada sueño. Porque, cada día es nuevo y flamante, y podemos empezar de nuevo

Pregúntale a los muertos

Un venerable monje budista vivía prácticamente apartado del mundanal ruido, meditando y contemplando los dorados atardeceres. Sólo rompía su rutina para impartir sus enseñanzas místicas a un joven alumno. En una de estas sesiones le ordenó lo siguiente: “Querido mío, acércate al cementerio y grita toda clase de halagos a los muertos”. Eso hizo, antes de regresar ante el maestro.

“¿Qué te respondieron los muertos?”, le preguntó el monje. “Nada”, dijo el muchacho.

“Siendo así, tendrías que volver al cementerio y, una vez allí, insultar a los muertos”, continuó el maestro. Obediente, aunque sin entender ni el motivo ni la razón de lo que pedía, se dirigió de nuevo hasta el camposanto y, de pie en medio de las numerosas tumbas, soltó todo tipo de imporperios. ” ¿Qué te respondieron los muertos?”, volvió a preguntar el anciano monje. A lo que el alumno respondió con un lacónico “¡nada!”

El maestro concluyó: “Así debes ser tú: indiferente como un muerto a los halagos y a los insultos de los demás. Quien hoy te elogia mañana te puede insultar y al revés. No seas como una hoja a merced del viento de los halagos e insultos y sé siempre fies a ti mismo”.

Aceptación

Cada uno de nosotros es un ser único e irrepetibley, ya sólo por eso, altamente valioso. De nosotros depende reconocer ese privilegio o bien hacer todo lo contrario, renunciar a nuestra originalidad para convertirnos en quien no somos. Naciste siendo original, no te conviertas en una copia.

Deja de seguir la estela que marcan los demás y trazar la tuya propia te ayudará a encontrar tu verdadero yo y ¿quién sabe? incluso destacar en un mundo donde, más vale caer en gracia que ser gracioso. No olvides que, muchas veces, ser diferente no es un incoveniente, sino todo lo contrario, puede, incluso, aumentar tu atractivo.

En lugar de lamentarte por lo que te diferencia de los demás, concéntrate en potenciar todos aquellos rasgos que te singularizan. Se trata, por lo tanto, de olvidarse de qué dirán y seguir siendo como somos en realidad. Perder el tiempo adoptando un papel que es el nuestro no suele ser una buena idea. Además de renunciar a nuestra verdadera forma de ser, no lograremos explotar todo nuestro potencial.

Para aceptarnos a nosotros mismos hay que ser valientes y creer en nuestras capacidades, sean cuales sean los estímulos que recibamos del exterior.

Las perlas cultivadas son lisas y redondeadas mientras que las auténticas son irregulares. Es precisamente esa particularidad lo que las hace tan preciadas. Imperfección es belleza, locura es genialidad, y es mejor ser absolutamente ridículo que absolutamente aburrido.

Muchas veces actuamos más pendientes de lo que los demás esperan de nosotros que de nuestros propios deseos. La vida es como una orquesta y cada uno de nosotros tiene que saber cuál es su instrumento. Sólo así conseguiremos dar lo mejor de nosotros mismos.

No malgastes tu tiempo y tu energía en ser quien no eres. No serás más que una burda copia y, además, nunca te sentirás cómodo en ese traje que no ha sido hecho para ti. Si, por el contrario, aceptas ser quién eres, te sentirás mucho más relajado.

Aceptar tus debilidades y evitar la autocrítica constante te ayudará a relajarte y reconciliarte con tu verdadero yo. Lo más sencillo es, por lo tanto, olvidarte del mundo exterior y actuar con naturalidad. Lo más fácil de este mundo es ser tú.

La importancia del diálogo

El objeto de toda discusión no debe ser el tirunfo sino el progreso. Todo el mundo sabe conversar, pero pocos lo hacen de forma correcta. Hay personas que sólo hablan de lo suyo sin importarle lo que pueden decir los demás y otras que tienen como única intención imponer su criterio, sin ningún respeto por las opiniones ajenas. De esta manera, lo único que consiguen es cansar a su interlocutor y ponerlo en su contra.

Saber elegir el momento adecuado, sin nervios o estar dolido. Habla con claridad y sé concisa, sin andar por las ramas. No te remontes al pasado y concéntrate en el presente. El fin de toda conversación es lograr una buena comunicación, entendernos bien con los demás y llegar a un acuerdo mutuo. Es importante tener claro lo que queremos conseguir.

En ocasiones, iniciamos una discusión únicamente para expresar nuestro malestar o para herir. Discutimos por discutir, sin ningún propósito concreto. si queremos llegar a un acuerdo, hay que evitar los sentimientos negativos.

Entenderse con los demás no siempre resulta fácil, sobre todo si la otra persona no se viene a razones. En estos casos, no basta con expresar nuestras ideas sin acritud, es necesario, además, resolver los posibles desacuerdos. Para ello acorta diferencias y queda en un punto medio.

Hay que tratar con educación y simpatía. Evita los juicios, las críticas y las acusaciones. Escucha con atención la conversación siempre te dará una estrategia valiosa que debes seguir para entenderte mejor y respetar los puntos de vista del otro, por muy equivocado que te parezcan, trata de no rechazarlos de plano.

Humildad

Humilde  Juan trabajaba en una planta distribuidora de carne. Un día, terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; en ese momento se cerró la puerta, se bajó el seguro y quedó atrapado dentro.
Aunque golpeó la puerta fuertemente y comenzó a gritar, nadie pudo escucharlo.
La mayoría de los trabajadores habían partido a sus casas, y fuera del refrigerador era imposible escuchar lo que ocurría dentro.
Cinco horas después, y al borde de la muerte, alguien abrió la puerta. Era el guardia de seguridad que entró y lo rescato.
Juan preguntó a su salvador como se le ocurrió abrir esa puerta si no era parte de su rutina de trabajo, y él le explicó:
“Llevo trabajando en ésta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero tú eres el único que me saluda en la mañana y se despide de mí en las tardes. El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible.
Hoy, como todos los días, me dijiste tu simple “Hola” a la entrada, pero nunca escuché el “Hasta mañana”.
Espero por ese “Hola” y ese “Hasta mañana” todos los días;). Para ti yo soy alguien, y eso me levanta cada día. Cuando no oí tu despedida, supe que algo te había pasado… Te busqué y te encontré!!
Reflexión: se humilde y ama a tu prójimo, todos somos importante….. ¡¡¡Todos Somos Importantes desde Tu Jefe hasta el que te sirve el café en la Mañana!!

El amor verdadero

Aquella vez te conté que en alguna esquina de la vida, puedes toparte con ese verdadero amor con el que siempre soñaste y guardaste en tu corazón de quinceañera. Alguien que con solo mirarte te derrite el corazón. No es imposible que cada noche quieras irte rápido a la cama para permitirte soñar con ese amor que te ocasiona cosas que pensabas que ya no eras capaz de sentir.
Ahora, es también probable que hayas sufrido muchos desengaños amorosos, tal vez estés tan desencantada que te cuesta mucho confiar en los hombres y tienes miedo de volver equivocarte. Más aún: es posible que esta sucesión de errores te impida reconocer y definir lo que significa conocer a un hombre bueno que sea capaz de enamorarte. Al fin y al cabo, el problema está en que siempre te sentiste atraída por los hombres que te han causado dolor, te han roto el corazón o lo que es peor, no te han valorado. Elegiste mal tantas veces que puedes llegar a creer que no existen hombres honestos, bondadosos o maduros. Pero eso no es cierto. Como dije una vez: Claro que existe ese amor de las películas! Por supuesto que existe ese hombre que con solo mirarte unos segundos puede desnudarte el alma y dejarte expuesta como a un niña. Te doy mi palabra de honor que existe ese hombre con el poder de derretirte solo con su mirada y que logra estrujar tu corazón con una sonrisa. Ese hombre está en alguna parte, tal como lo soñaste. No te conformes con menos de lo que siempre quisiste que te pase.
La gran pregunta consiste en: ¿Cómo reconocerlo? Y aunque no existe una fórmula mágica para encontrar al hombre de tu vida, de igual modo puedo ayudarte contándote algunos detalles que estoy segura que te harán muy bien, si tan solo observas tu propio corazón.
En primer lugar comienza por fijarte en cómo te sientes cuando estás a su lado o piensas en él. Las mujeres que siempre han identificado el amor con el sufrimiento, no se dan cuenta de hasta qué punto sus parejas las han hecho sentirse mal. Están acostumbradas a experimentar tensión, dificultades, y hasta su estima está dañada y no se han dado cuenta. Se sienten pequeñitas y frustradas. Y aún creen que eso es amor. Pero no lo es. El amor te conduce a sentirte bien, fuerte, grande, poderosa, espléndida. Y sabes que vas por buen camino cuando el hombre con el que te estás relacionando hace que te sientas así:

1) Llena de energía: Después de pasar un rato con él, o incluso cuando te preparas para verlo, tu cuerpo vibra, tu mente vuela y te sientes ligera, creativa, con ganas de comerte el mundo. Alguien que realmente te ama, no te quita la energía, no te drena, sino que te potencia, te da fuerzas para continuar con tu día y proyectar cualquier cosa que te propongas.

2) Valorada: Él te respeta y lo demuestra con su forma de hablarte y de tratarte. Sientes que puedes confiar en él, deshacerte de las máscaras que suelen ponerse las mujeres para los desconocidos e ir un paso más allá, abriéndole el corazón como nunca lo hiciste con nadie. No tienes nada que ocultar, y tampoco tienes ganas de hacerlo.

3) Atractiva: Es su forma de mirarte la que potencia lo mejor que tienes y hace aflorar tu belleza interior. A su lado te olvidas de cualquier complejo y saca la mejor versión de ti. El verdadero amor siempre te rejuvenece y te hace mas bella.

4) Relajada: Cuando estás con él, eres tu misma. No necesitas inventarte un personaje ni pretender que eres distinta o (supuestamente) mejor. Es más, si lo haces por un momento, el aire se enrarece porque él te quiere tal y como eres. Cuando puedes ser completamente auténtica, es porque estás enamorada de alguien que no pretende cambiarte. El te ama cuando te enojas, cuando te muerdes los labios, cuando se sonrojas, cuando estás triste, eufórica o cuando te mueres de celos. Podrías hacer un berrinche, y aún así, solo lograrías que el te ame mas.

5) Alegre: Porque te hace reír cuando te cuenta cosas. Tanto que cuando vuelves a casa y recuerdas la anécdota que te ha contado, te vuelve a dar risa! Alguien que puede hacerte sonreír o soltar una carcajada, es porque realmente se las arregló para construir un puente que va directo a tu corazón.

6) Libre: Adoras estar o hablar con él y siempre tienes ganas de volver a verlo. Pero no estás ansiosa. No temes que se olvide de ti. Además, él respeta tus planes y no interfiere en tus amistades o tus actividades; solo sabes que estará allí cada vez que lo necesites.

7) Poderosa: La relación con él saca lo mejor de ti porque se interesa por tu vida, tus sueños, tu historia. No se queda en lo superficial, sino que sabe atravesar la barrera social y hacerte preguntas muy personales, y sin embargo no invasivas, con las que te ayuda a reflexionar y por lo tanto a crecer. Si te hace pensar en cosas que nunca habías pensado, es porque también logró construir un puente directo a tu mente.

Importante: Él te dedica tiempo y toda la atención del mundo; cuando le hablas, sientes como si todo el resto del mundo se esfumara para el, solo importa cada palabra de lo que le dices, y lo que es mejor, las recordará una por una. Cumple su palabra y te llama si dijo que lo haría. Y cuando te tiene delante te demuestra cariño con gestos, miradas, abrazos, siendo tierno, teniéndote en cuenta en todo momento.

9) Espiritual: Cuando mas lo conoces, mas amas a Dios. En lugar de alejarte de las cosas espirituales, sientes que estás mas cerca que nunca del Señor. Te sientas agradecida y feliz por esta etapa que te toca vivir. Literalmente ilumina tu vida.

En cuanto a los hombres, como digo siempre, suelen ser más básicos. Se que algunas mujeres son dulces por naturaleza, pero recuerda que una mujer sensible que se permite llorar o emocionarse, derrite a cualquier hombre. Si eres dulce, sensible y lo haces reír, es todo tuyo. Sé auténtica, se tu misma, espontánea, imprevisible; eso siempre resulta irresistible. Se buena conversadora. A los hombres sí que les gusta hablar, siempre y cuando estén frente a alguien que sepa escuchar.
Un hombre también se va a enamorar de ti, si cuando están juntos, siente que puede ser él mismo, si se siente seguro al expresar sus sentimientos más íntimos. Pronto se va a dar cuenta de que te extraña, comienza a notar que tu presencia le es cada vez más indispensable. Cuando un hombre se siente cómodo y seguro a tu lado, comienza a extrañarte más y su amor por ti crece día a día. Y lo más extraño es que ni siquiera sabe por qué se siente así. Lo que sí sabe es que hay algo especial en ti, algo que provoca emociones que no siente con ninguna otra mujer.
No te conformes con menos de lo que te mereces. Recuerda que mientras alguien te grita, hay un hombre deseando hablarte al oído. Mientras alguien intenta humillarte, hay un hombre dispuesto a recordarte que eres una gran mujer. Y mientas alguien te hace llorar, hay un hombre que solo pretende robarte una sonrisa. Solo tienes que saber elegir bien, y para ello, no se trata de saber si el reúne las cualidades del hombre perfecto, sino en como te hace sentir. Si le prestas atención a como se siente tu corazón cuando estás con el, es imposible que te equivoques.