Guía de consejos sobre la salud

Ceguera por nieve: Si después de 6/8 horas de estar en la nieve siente los ojos irritados y como llenos de arena, o encuentra dificultad en detectar las diferencias de nivel del suelo, parpadeo o lagrimeo, sensibilidad a la luz, quizá esté presentando síntomas de ceguera por nieve, o quemaduras de sol en la córnea; por ningún motivo debe exponerse a los rayos solares en los siguientes dos o tres días. Si le duelen sus ojos hasta el punto de no desear abrirlos, cúbralos con compresas frías y descanse en una habitación oscura de 12 a 24 horas, tiempo suficiente para que el dolor desaparezca. Para evitar infecciones, no se frote los ojos. Prevención; Siempre que este en un sitio con nieve -aun en días nublados o con niebla- use a todas horas gafas de sol ( a ser posibles con pantallas laterales) especialmente recubiertas para evitar al máximo el paso de los rayos ultravioleta. Si no las lleva, puede fabricarse unas de cartón con ranuras para los ojos o, con corteza de abedul, o con un poco de hollín -ceniza-, corcho quemado, píntese de negro las mejillas, la nariz y la zona de alrededor de los ojos.

Agotamiento por el calor: (hiperpirexia por calor, siriasis, insolación) Cuando se esfuerza demasiado o utiliza ropa gruesa en tiempo húmedo y caluroso, se corre el riesgo de sufrir agotamiento por calor. Algunos de sus síntomas son frío, sudor frío, piel grisácea; respiración y pulso acelerado, y debilidad que quizá conduzca al desmayo. Si advierte estos síntomas en alguien, siéntelo o acuéstelo inmediatamente en un lugar fresco. Aflójele la ropa y quítale las prendas innecesarias. Abaníquele la piel. Si está desfallecido, no lo obligue a tomar líquidos, pues podría causarle una conmoción.
Insolación: Situación patológica producida por la exposición excesiva a los rayos solares o un ambiente de temperatura elevada.Si la persona no mejora al cabo de 30 minutos, existe el riesgo de una insolación, cuyos síntomas son reducción o cesación de la sudoración -piel calurosa (caliente), seca, enrojecida; cefalea, respiración profunda que se torna luego a leve; pulso acelerado y fuerte seguido de pulso lento y débil; pupilas dilatadas; inconsciencia; espasmos musculares y convulsiones, fiebre elevada y coma. Si sospecha que la persona sufre insolación, enfríela lo antes posible. Moje toallas o sábanas con agua fría y envuélvala en ella. Llene con hielo unas bolsas de plástico y colóqueselas bajo las axilas, detrás de cada rodilla, en ingles, muñecas y tobillos, y a ambos lados del cuello. Administración de sedantes.

Insolación en la Enciclopedia MedlinePlus

Shock anafiláctico: (Reacción anafiláctica, shock por anafilaxia) Ésta es la forma más severa de reacción alérgica. Reacción de hipersensibilidad grave, y a veces fatal, a una sustancia sensibilizante, como un medicamento, vacuna, determinados alimentos, suero. Puede presentarse en cuestión de minutos o segundos después del contacto con un alérgeno, por ejemplo, el veneno de las abejas melíferas, veneno de insectos o ciertas sustancias químicas, o aparecer a la media hora o poco más tarde, e incluso empeorar de repente a partir de una reacción benigna. Cuanto más rápidamente aparece la reacción atípica generalizada en el sujeto tras la exposición, más grave suele ser el shock acompañante. El alérgeno causal llega a la circulación general y desencadena una respuesta humoral incompleta que le permite conbinarse con la IgE y producir la liberación de histamina. También participan en la reacción la IgG y la IgM, que dan lugar a la liberación de fracciones del complemento que estimulan todavía más la acción de la histamina.
Los primeros síntomas son ansiedad intensa, debilidad, sudoración. La cara, el pecho y la espalda presentan enrojecimiento, comezón y ardor; quizá aparezca urticaria. La cara, la lengua y los labios probablemente se hinchen y los labios se vuelvan azulados. La respiración es difícil y silbante o con resuello asmático, congestión respiratoria y colapso vascular. El pulso se debilita. Hipotensión, shock, disritmias cardíacas, edema laríngeno. A los síntomas anteriores puede seguir palidez, diarrea, mareo, náuseas y dolor de cabeza. Finalmente, la persona puede desmayarse y entrar en estado de coma.
La víctima está consciente y su tensión es normal, el tratamiento exige la inyección inmediata de adrenalina -epinefrina-. Adminístresele una dosis por vía intramuscular o subcutánea ( IM O SC); no inyecte en la vena. Realizando un enérgico masaje en el sitio de la inyección para logar una distribución más rápida del fármaco. Si el enfermo está inconsciente, la adrenalina se administra por vía IV.

Shock anafiláctico en la Enciclopedoa MedlinePlus

Calambres musculares durante el ejercicio: Si siente una punzada en el abdomen, aminore el paso y el ritmo respiratorio; deténgase si es necesario. El dolor debe desaparecer cuando la respiración retorne a su ritmo normal. Para aliviar un calambre en el muslo, haga un ejercicio de estiramiento en la pared; colóquese frente a un árbol o una pared, a una distancia de 60 a 120cm, y apóyese en él inclinandose hacia adelante, doblando la rodilla y sin despegar el talón del suelo. En esa posición, cuente de 1 a 50 o hasta que el calambre desaparezca completamente. Beba mucha agua ( a algunas personas les sienta muy bien el agua quinada) y mantenga una dieta rica en calcio, potasio y las vitaminas del complejo B. Mientras nada: Si está en una piscina, salga del agua o vaya a la parte menos profunda y haga un ejercicio de estiramiento en pared. En un río o en el mar, flote de espaldas o sobre el abdomen, enderece la pierna acalambrada y estire lo más que pueda los dedos del pie hacia adelante. Sosténgase en tensión y cuente despacio hasta 30, luego relájese. Sin dejar de flotar en dirección a la orilla, repita la operación hasta que el calambre desaparezca. En la pierna: Intente flexionar hacia arriba primero los dedos y luego todo el pie, como tratando de alcanzarse la rodilla. O doble la rodilla, agárrese los dedos del pie y flexiónelos hacia el frente mientras empuja el pie hacia atrás. Si con esto sólo logra un alivio parcial, dése masaje en el arco de la planta del pie, presionando firmemente mientras lo hace.

Calambres musculares en la Enciclopedia MedlinePlus

Espasmo muscular en la Enciclopedia MedlinePlus

Cólicos menstruales (Dismenorrea): Si invariablemente sufre cólicos, consulte a su médico, él determinará el tipo de calmante adecuado para vos y quizá crea conveniente hacerle un concienzudo examen. Tome el calmante al sentir el primer síntoma de cólico. En lugar de acostarse al sobrevenir el dolor, intente hacer un poco de ejercicio: camine, monte en bicicleta, ejercicios aeróbaticos, baile, salte a la cuerda durante 20′ al día o 30 minutos cuatro veces a la semana o haga unos minutos de yoga. Dése un baño caliente o colóquese una bolsa de agua caliente en la parte baja de la espalda o del abdomen. Algunas mujeres sienten alivio tomando complejo B, vitamina C y E, cinc, calcio y magnesio. Antes de intentarlo, consulte a su médico. Pida a alguien que le dé un masaje en la parte baja de la espalda o le aplique acupresión: frote la parte media de la espalda, 2,5 cm a la derecha de la espina dorsal, durante 3 ó 4 minutos (Quizá logre de 3 a 6 horas de alivio). Si está sola, presione sobre un punto localizado a tres dedos de distancia por encima de la muñeca, en la parte interna del brazo, en línea recta con el dedo medio. Consuma poca grasa, poca sal para evitar hincharse y siga habitualmente una dieta alta en carbohidratos con bastante fibra. En lugar de las habituales tres comidas fuertes al día, tome una comida ligera cada 3 horas para estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.

Cólicos menstruales (Dismenorrea) en la Enciclopedia MedlinePlus

Dismenorrea en la adolescente en la Enciclopedia MedlinePlus

Se me cuidan todos. Saludos !

Terapia alternativa: El masaje

 

 

Historia del masaje: La historia del masaje es muy antigua, pero ha habido períodos en el que el cuidado del cuerpo se consideró como sinónimo de pecado. Plinio, el célebre naturista romano, se sometía con frecuencia a los masajes y Julio César, que padecía epilepsia, hacía que cotidianamente lo -pellizcaran- para aliviar sus hemicráneas y sus neuralgias. Según Hipócrates: “El médico debe tener conocimiento de muchas cosas y también del masaje, porque el masaje puede descongestionar una articulación inflamada o, por el contrario, estimular un tejido carente de tonicidad”
Un buen terapeuta debe poseer intuición, psicología y capacidad para advertir bajo sus manos las tensiones y los bloqueos neuromusculares y actuar en consecuencia.

  •  Existe el masaje clásico comúnmente practicado en Occidente, basado en maniobras de roce, amasado, fricción, golpeteo y vibración. Se trata de un tipo de estímulo bastante enérgico y resulta aconsejable para las personas que poseen una estructura oseomuscular sólida. Los que presentan tendencia a los edemas, a la fragilidad capilar o a la celulitis, deben ser masajeados con mayores cuidados y en forma menos enérgica, para evitar la ruptura de capilares y la aparición de aquellos antiestéticos retículos azulados en los muslos, cuya desaparición sólo es factible mediante la inyección de sustancias esclerosantes. Este masaje está contraindicado en presencia de inflamaciones de nervios, de artritis, de traumas recientes -contusiones, torceduras, luxaciones- o de trastornos cardíacos o circulatorios, porque la intensidad y energía del tratamiento no están indicadas en el caso de una persona que no sea fuerte y robusta.
  • El linfodrenaje, para aquellos que padecen trastornos de la circulación, esta técnica de masaje dulce que, además de resolver los problemas de hinchazón, ademas o estancamiento linfático, es excelente en los casos que se presentan síntomas de intoxicación, estrés, insomnio, nerviosismo y alteraciones del sistema neurovegetativo. Se trata de un masaje lento y monótono, con un ritmo preciso, relacionado con el flujo y reflujo de la linfa. Sus defectos son extremadamente válidos no sólo desde la perspectiva de la estética, pues encuentra una aplicación muy indicada también en las patologías de origen circulatorio y en las inflamaciones articulares y los estasis intestinales. Por otra parte, el linfodrenaje -drenaje linfático manual- constituye un excelente complemento a otras formas de masaje destinadas, por ejemplo, a reducir zonas del cuerpo afectadas por un exceso de grasa.
  • También existen contraindicaciones: en las infecciones en fase aguda, por ejemplo, así como en los casos de tuberculosis o en presencia de tumores comprobados o sospechados, no resulta conveniente. En efecto, al practicar un drenaje linfático en los correspondientes nódulos en un sujeto afectado de estas enfermedades se corre el riesgo de favorecer la difusión de la enfermedad; especialmente en el caso de sospechosos tumores en el seno, es necesario evitar el masaje.
  • El masaje energético, incluye todo tipo de estimulación que se refiere a la medicina tradicional de tipo oriental, como el shiatzu, la digitopresión, el micromasaje. Se trata de estimulaciones basadas en los meridianos de energía que constituyen la base teórica, requiere el conocimiento profundo de una filosofía alejada de la cultura occidental, pero que presenta una amplíadisima gama de aplicaciones y posibilidades terapéuticas.  Produce un transporte de energía mecánica a los tejidos y restablece la funcionalidad, sólo se puede realizar sobre personas de estructura sólida y no en todas las edades.
  • El masaje generador de reflejos: Todo estímulo específico y localizado induce a una rápida respuesta de estructuras biológicas y que, por lo tanto, cualquier tipo y técnica de masaje reviste por sí mismo, implícitamente, una característica generadora de reflejos cuya respuesra presenta modificaciones químicas, nerviosas, iónicas, hemodinámicas y energéticas. Van desde la reflexoterapia del pie al masaje generador de reflejos conectivo y hasta técnicas más complejas, como son el masaje gangliomar de chapman, el masaje dermálgico de Jarricot y el masaje de zona de Hirata.

Datos obtenidos de la esteticista y masajista Graziella Moioli Bonfanti, aunque no la conozcan y sus escritos sean en italiano, tiene una larga experiencia en todo tipo de masajes.

Cuerpo y mente unidos -Yoga-

Un paréntesis en el ajetreo de la vida cotidiana, en los últimos años el yoga ha comenzado a cobrar auge como técnica para aliviar numerosos padecimientos físicos y anímicos, sobre todo los relacionados con el estrés y algunos trastornos cardiacos. El yoga (palabra que en sánscrito significa “unión”), actividad milenaria tuvo su origen en la India. En occidente se conocen sobre todo las posturas y los ejercicios encaminados a mejorar el aspecto físico (Hatha yoga), pero en el Oriente tienen la misma importancia los métodos llamados Raja -control mental-, Jnana -se concentra en la compresión y el intelecto-, Karma -el aspecto moral- y Bakti – la fe y la religiosidad-
Los precursores del yoga se inspiraron en los movimientos de diversos animales para crear algunos ejercicios. Las posturas tienen la finalidad de favorecer la respiración, desarrollar flexibilidad muscular y relajar el cuerpo, requiere poca exigencia física, asimismo se deben realizar con lentitud a fin de lograr una compenetración armoniosa del cuerpo, mente y espíritu. Las clases de yoga en grupo normalmente duran unos 60 a 90 minutos (Sobre todo aconsejo consultar con un médico antes de seguir un curso de yoga si se padece alguna enfermedad o un impedimento físico).

En la ciudad prehistórica de Mohenjo-Daro (Paquistán) se descubrieron unos sellos de unos 4.000 años de antigüedad en los que se ven unos hombres sentados en posturas similares a las del yoga. En la India se utiliza los ejercicios de yoga con fines curativos en la Medicina Ayurvédica, que es el principal sistema terapéutico utilizado. Durante siglos también fue práctica exclusiva de filósofos y pensadores consagrados a la meditación que vivían aislados del mundo en bosques o cuevas, solos o en pequeños grupos. Estos hombres legaban sus conocimientos y técnicas a unos cuantos seguidores fieles.
Los instructores de yoga profesionales, con experiencia e integridad, suelen tener conocimientos de anatomía y fisiología, consideran que su disciplina puede ser beneficiosa para todas las personas, a condición de que la practiquen con paciencia y constancia y no padezcan enfermedades graves o impedimentos físicos. Hasta hace poco tiempo, la práctica del yoga en Occidente tenía el propósito de promover la salud física y mental, es decir, era más una disciplina preventiva que curativa de trastornos específicos, pero en el Oriente se ha utilizado tradicionalmente para aliviar la tensión muscular, que puede volverse espasmódica y persistir a lo largo del día. Es util en particular para quienes llevan un régimen de vida sendentario, pues devuelve la movilidad y la salud a las articulaciones y los músculos de las extremidades -incluso en algunas personas que padecen Poliomielitis. También se utiliza para trastornos como Dolor de espalda, Dolor de cabeza, Presión arterial alta, Asma, Afecciones cardiacas, Bronquitis, histeria, Acidez Estomacal, Síndrome Premenstrual, síntomas crónicos de Artritis reumatoide, esclerosis múltiple y diabetes, así como en casos de parálisis cerebral, problemas de aprendizaje, osteoporosis y, en mujeres embarazadas, como preparación del parto y para prevenir o aliviar la depresión puerperal.
En 1983 una institución británica especializada en estudios biomédicos efectuó una encuesta entre 2.700 practicantes de yoga que padecían diversas enfermedades, más del 70% de los encuestados afirmaron que el yoga les había ayudado a aliviarse.
Algunos médicos admiten que si se practica en forma apropiada, ayuda a mejorar la movilidad y la circulación, y que puede ser de ayuda para aliviar dolencias menores siempre y cuando éstas sean debidamente diagnosticadas por los medios alopáticos formales. Otros médicos, en cambio, consideran que la utilidad terapéutica del yoga es limitada y que sólo debe practicarse con fines de reñajación y como ejercicio.