Para cambiar..

Un científico, vivía con preocupación todos los problemas del mundo. Estaba decidido a encontrar por todos los medios una solución. Pasaba días en su laboratorio, en busca de respuestas.

Cierto día, su hijo de 7 años, invadió su lugar de trabajo, dispuesto a ayudarle a encontrar esa ansiada solución.

El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera distraer su atención.

Encontró una revista, donde había un mapa del mundo, ¡justo lo que precisaba!

Con una tijera, recortó el mapa en varios pedazos y se los entregó al niño con un rollo de cinta, diciendo: Hijo, como te gustan tanto los rompecabezas, te voy a dar el mundo en pequeños pedazos, para que lo repares.

El científico pensaba, quizás demore meses, quizás nunca lo logre, por lo menos, me dejará tranquilo por un tiempo; pero no fue así.
Pasada algunas horas, escuchó la voz del niño: Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo.

Al principio el padre no dio crédito a las palabras del niño. ¡No puede ser, es imposible que a su edad, haya conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes!

Levantó la vista de sus anotaciones, con la certeza de que vería un trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo había sido capaz?

Hijito, tú no sabías cómo es el mundo, ¿cómo lograste armarlo?

Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi del otro lado la figura de un hombre. Así que le di la vuelta a los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.

Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y me di cuenta que había arreglado al mundo.

PARA CAMBIAR EL MUNDO EMPIEZA POR TI

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Solos..

Su madre había marchado por la mañana temprano y los había dejado al cuidado de Marina, una joven de dieciocho años a la que a veces contrataba por unas horas para hacerse cargo de ellos a cambio de unos pocos €uros.

Desde que el padre había muerto, los tiempos eran demasiado duros como para arriesgar el trabajo faltando cada vez que la abuela se enfermaba o se ausentaba de la ciudad.

Cuando el novio de la jovencita llamó para invitarla a un paseo en su coche nuevo, Marina no dudó demasiado. Después de todo, los niños estaban durmiendo como cada tarde, y no se despertarían hasta las cinco.

Apenas escuchó la bocina cogió su bolso y descolgó el teléfono. Tomó la precaución de cerrar la puerta del cuarto y se guardó la llave en el bolsillo. Ella no quería arriesgarse a que Pancho se despertara y bajara las escaleras para buscarla, porque después de todo tenía sólo seis años y en un descuido podía tropezar y lastimarse. Además, pensó, si eso sucediera, ¿cómo le explicaría a su madre que el niño no la había encontrado?

Quizás fue un cortocircuito en el televisor encendido o en alguna de las luces de la sala, o tal vez una chispa del hogar de leña; el caso es que cuando las cortinas empezaron a arder el fuego rápidamente alcanzó la escalera de madera que conducía a los dormitorios.

La tos del bebé debido al humo que se filtraba por debajo de la puerta lo despertó. Sin pensar, Pancho saltó de la cama y forcejeó con el picaporte para abrir la puerta pero no pudo.

De todos modos, si lo hubiera conseguido, él y su hermanito de meses hubieran sido devorados por las llamas en pocos minutos.

Pancho gritó llamando a Marina, pero nadie contestó su llamada de auxilio. Así que corrió al teléfono que había en el cuarto (él sabía marcar el número de su mamá) pero no había línea.

Pancho se dio cuenta que debía sacar a su hermanito de allí. Intentó abrir la ventana que daba a la cornisa, pero era imposible para sus pequeñas manos destrabar el seguro y aunque lo hubiera conseguido aún debía soltar la malla de alambre que sus padres habían instalado como protección.

Cuando los bomberos terminaron de apagar el incendio, el tema de conversación de todos era el mismo:
“¿Cómo pudo ese niño tan pequeño romper el vidrio y luego el enrejado con el perchero?”
“Cómo pudo cargar al bebé en la mochila?”
“¿Cómo pudo caminar por la cornisa con semejante peso y bajar por el árbol?
“¿Cómo pudo salvar su vida y la de su hermano?”.

El viejo jefe de bomberos, hombre sabio y respetado les dio la respuesta:

-Panchito estaba solo… No tenía a nadie que le dijera que no iba a poder.

Acoso en Internet

Ciber-acoso: En las nuevas tecnologías. No es una experiencia cara a cara y concede al acosador cierta “invisibilidad”. Para acosar a un individuo o grupo de personas mediante ataques personales o cualquier otro medio con el fin de hostigar, perseguir, molestar, infligir un trato degradante, menoscabar gravemente su integridad moral, o simplemente mediante actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, supongan grave acoso contra la víctima.
Los ciberacosadores combinan habilidades propias del acosador con técnicas propias de ciberdelincuentes (utilizan varios métodos de obtención de información en la red, aprovechando no solo las propias vulnerabilidades de los sistemas informaticos en el caso de tener conocimientos técnicos, también utilizan técnicas de ingeniería social para obtener datos personales y privados, así como contraseñas y accesos de sus víctimas, con el fin de conseguir sus propósitos).

  • El acoso psicológico:[trato vejatorio y descalificador hacia una persona, con el fin de desestabilizarla psíquicamente]
  • El acecho o stalking:  [Acoso físico, y que les lleva a espiar a su víctima, seguirla por la calle, llamarla por teléfono, mandarle cartas, mensajes sms, regalos, escribiendo su nombre en muros de zonas muy visibles o incluso amenazarla y cometer actos violentos contra ella]
  •  El acoso escolar (Ciberbullying)
  •     El acoso laboral o familiar [mobbing -asediar, acosar, acorralar en grupo]
  •     El acoso sexual (Sextorsión): [Genéricamente la manifestación de una serie de conductas compulsivas de solicitudes de favores sexuales con distintas formas de manifestación dirigidas a un(a) receptor(a) sin tener su consentimiento. Se puede aplicar a ambos sexos o personas del mismo sexo; pero predomina comúnmente en los hombres que se mueven en ambientes de relaciones laborales, académicos, estudiantiles, que incluyen hasta el hogar]
  •     El acoso inmobiliario: [Consiste en provocar molestias a los vecinos a fin de que abandonen su vivienda habitual.El arrendatario o propietario de la vivienda había tenido intención de dejarla o de venderla]

Las víctimas de ‘Ciberacoso’, al igual que las víctimas de acoso no virtual, sufren problemas de estrés, humillación, ansiedad, depresión, ira, impotencia, fatiga, enfermedad física, pérdida de confianza en sí mismo, pudiendo derivar al suicidio.
Ciberbullying: Acoso escolar a través de Internet, y tanto víctima como acosador son menores.
Ciberbaiting: Los hostigamientos en los que el acosador sigue siendo el estudiante pero en este caso las víctimas son los propios educadores, el adulto (profesor). En este caso los objetivos de las campañas de agresión, humillación y burla lanzadas por parte de los alumnos, pero ahora no se utiliza la tiza en una pared o encerado, en esta ocasión el canal para lanzar estas campañas de humillación e insulto son las nuevas tecnologías, Internet.
Con esta práctica los “acosadores” intentan sacar de quicio a sus profesores hasta conseguir que estallen o se derrumben. El objetivo es grabar la escena con sus teléfonos móviles para posteriormente colgar el montaje en Internet a través de las redes sociales, logrando de este modo humillar tanto al profesor como al centro escolar. En definitiva, juegan con su paciencia, su resistencia y su sensibilidad para utilizar sus reacciones en sus campañas de ciberhumillación.
El ciberacoso a los docentes suele estar relacionado con atentados a su honor, injurias, insultos, amenazas, e incluso agresionestodo ello tipificado en el código penal y por consiguiente con responsabilidad penal.
A diferencia de otras actividades delictivas, en las que el ciberdelincuente juega tanto con el falso anonimato de la red como con la lejanía entre autor/víctima, en este tipo de prácticas SIEMPRE se realizan dentro del ámbito escolar de algún u otro modo, por lo que los responsables pueden ser identificado sin necesitar para ello complicadas investigaciones policiales. Los acosadores, aún siendo menores, sufren las consecuencias penales de sus actos. ((Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores)).
Sexting: No es una actividad delictiva en sí por el mero hecho de enviar a otras personas imágenes “comprometidas” o sexualmente explícitas. El sexting comienza simplemente por una irresponsabilidad de la víctima, en este caso de un menor que envía una imagen a otro menor. Lo que si es considerado un delito es el descubrimiento y revelación de secretos, y eso es lo que se le imputaría a ese menor receptor en el momento que difunda la foto que ha recibido, o conseguido por otras vías, indistintamente del medio de difusión que utilice, a través de mensajes de teléfono móvil, redes sociales, correo electrónico, et.
Sextorsión: Ciberacoso de carácter sexual, que se lleva a cabo mediante la combinación de campañas de chantaje y acoso originadas a partir de la utilización de imágenes eróticas o pornográficas en las que aparece la víctima acosada. Por lo tanto hablamos de un abuso sexual virtual.
No debemos confundir, en este tipo de prácticas delictivas, el chantaje con la extorsión, ya que esta última actividad es utilizada unicamente para chantajes de carácter económico. Si bien en alguna ocasión, la finalidad de una Sextorsión pudiera ser realmente un chantaje económico hacia la víctima. Como cualquier tipo de acoso la Sextorsión puede realizarse de forma puntual o continuada y puede ser realizada por cualquier persona conocida o desconocida por la víctima, incluso algunos casos, es llevada a cabo por las propias parejas tras una ruptura sentimental.
Y es que las imágenes, por su naturaleza digital, son sencillas de guardar, replicar y distribuir. Son, fuera del control propio, indestructibles y, en el entorno de Internet, ilocalizables.
Sexting: La práctica, en la que se comparten voluntariamente imágenes de carácter erótico o pornográfico de uno mismo.
Web apaleador : Web creada para realizar ‘ciberacoso’ sobre la víctima, metiéndose con él/ella de manera pública y ridiculizándolo/la. De esta forma se anima a los testigos a que hostiguen a la víctima.

Grooming: Acoso de pedófilos a menores.

Duelo

El Duelo consta de unas serie de FASES:

  1. Desconcierto e incredulidad. Es la primera reacción ante la noticia: “Esto no me está pasando a mi”. Es la negación de la realidad, un alejamiento del hecho para intentar paliar los efectos del acontecimiento.
  2. Tristeza profunda y agresividad. Se producen reacciones de ira y descontento, incluso ante quienes les rodean, angustiados por ser el protagonista de una desgracia.
  3. Desesperación y depresión. Con apatía, tristeza y fragilidad, nos vamos haciendo a la idea de una pérdida irreversible. Es la silenciosa resignación.
  4. Aceptación y paz. Va reapareciendo la necesidad de centrarse en las actividades cotidianas, de abrirse a las relaciones sociales. No obstante, nunca se vuelve al estado anterior a la pérdida.

Todas las pérdidas precisan de este proceso, que tiene una duración que oscila entre los 6 meses y los 3 años, aproximadamente, dependiendo de varios factores:

  • Del grado o importancia de la relación.

 

  • Del apoyo social. Una persona que cuenta con amigos o familiares que le quieren y le entienden, con los que se siente apoyado y comprendido, tendrá más facilidad para amortiguar el dolor.

 

  • De la personalidad. Hay personas que sienten las cosas, tanto las alegrías como las tristezas de forma muy intensa, mientras que otras tienen mayor contención. De la misma forma, hay quienes tienen una mayor facilidad para profundizar en continuos pensamientos catastróficos, profundizando en la espiral de dolor.

 

  • De la confianza y autoestima. Un nivel alto de autoestima o confianza nos ayudará a no tener pensamientos autodestructivos ni de acontecimientos catastróficos.

 

  • De la forma de afrontar los problemas. Muchas personas son capaces de evaluar la situación y buscar apoyo emocional.