Eliminarte de todo..

Ojalá pudiera eliminarte por completo de mi vida, pero es imposible.. Tú, si tú. Esa persona tan insignificante para algunos, pero para mí, la más importante.

“Olvídalo” .. te hace mal, lo dicen como si fuera tan fácil olvidarte, de una persona que crea un gran impacto en ti. Nada es eterno y todos nos llenan de consejos diciendo que el tiempo cura las heridas de este pobre corazón para acabar con este infierno, es lo que más anhelo yo.. intento decir.. y por más que busco una salida no veo el Sol, luchando con mi razón, mis sentimientos, mis recuerdos y todavia no puedo.

Pero un día voy a reírme de este dolor y me será más fácil decirte que “no” que ya es demasiado tarde y nunca más podrás dañarme. No quiero vivir más así, siento que no me lo merezco, pues nadie debería sufrir como ahora yo sufro.

Si pudiera borrarte de mi vida, como te borre de mi cuaderno, sería todo mucho mejor.

Pero sigo aquí luchando contra tu desamor, esperando el día en que abras los ojos y te des cuenta que tienes una chica enfrente tuyo que te quiere muchísimo. Porque es así, ‘tan sólo soy una chica delante de un chico pidiéndole que la quiera’. Quiero que me cojas de la mano y sentirme estúpidamente única.

Nadie te va a querer como te quiero yo, pero siempre valorarás más a la persona que terminará lastimándote. No lo entiendo. Disimulo que soy fuerte pero esas situaciaciones te van matando por dentro lentamente.

Hay veces que quiero gritar -TE QUIERO- para que se enteren todos, o me dan ganas de ir hasta el lugar en el que estás y decirte todo lo que siento, pero sin embargo no lo hago, no me atrevo. Aquí hay muchas palabras, pero poca acción.

Es increíble lo que generas en mí, cada cosa que hagas hace que salga una sonrisa en mi cara y que me levante el humor. Podríamos ser un barco de papel que no se hunde en el mar.

Anuncios

Dependencia emocional

Normalmente, no se da la misma importancia a las dependencias emocionales que a aquellas relacionadas con las drogas y o el alcohol, sin embargo, pueden llegar a ser igual de nocivas. Los comportamientos adictivos, muchas veces, aparecen como consecuencia de una falta de autoestima. Los dependientes emocionales se sienten incapaces de afrontar la vida sin ayuda ajena, lo que los hará buscar incesantemente la contención y aprobación de los demás. El miedo al rechazo, a no ser suficiente, a que nadie los quiera, a que los abandonen a su suerte, está latente en los sujetos que literalmente viven para satisfacer a los otros.
Es un tratamiento a largo plazo, donde se trabajara principalmente en elevar la autoestima de la persona, trabajar en su historia personal, hacer que el sujeto comience a apreciarse a sí mismo, el psicológo servirá  de sostén hacia el otro que se siente vulnerable. Se trabajaran con el consultante los diversos aspectos que generan este trastorno, prestando también atención a otros posibles trastornos asociados como lo podrían ser la depresión, la ansiedad y trastornos alimenticios. Es vital.
Durante años, podemos permanecer ajenos al problema que condiciona a los chavales. Se puede decir, incluso, que hasta pueden estar viviendo tranquilos porque son buenos chicos/as, cuyo comportamiento más remarcables es que son muy enamoradizos. Pensamos que tienen un carácter romántico, pero nada más lejos de la realidad. Son personas emocionalmente dependientes a engancharse a las relaciones más problemáticas y destructivas, podrían estar ocultándolo. Las adicciones, del tipo que sean, no entienden de sexos. La dependencia emocional es algo que requiere mucho trabajo y paciencia para salir adelante, ya que está arraigada en la necesidad de amor y aceptación de los demás.
Suelen sentirse atraídos por un estereotipo de persona muy marcado: personalidades inmaduras que muestran actitudes poco convencionales y hasta conflictivas, que, visto con perspectiva, esconden problemas y carencias dentro del núcleo familiar, lo que puede culminar en problemas a nivel laboral, social y familiar.
No pueden concebir la idea de que su objeto de amor se aleje, lo que provocara ansiedad y comportamientos que intenten atraer a su pareja a como de lugar.
Las familias  también podrían necesitar ayuda psicológica, porque las situaciones genera sentiemientos de culpa, y se cuestionarán qué habran hecho mal para que sus hijos se quieren tan poco y se sientan tan miserables e indignos.
Un hombre dependiente emocionalmente va a sufrir celos si la pareja intenta alejarse o establecer ciertos límites y en algunos casos extremos estos celos pueden ser motivo de actos de violencia. Existe un riesgo importante de que la dependencia emocional masculina lleve al maltrato además de que muchos hombres maltratadores buscan mujeres dependientes ya que son fácilmente manipulables. El apego es castrador, enfermizo, degrada al otro, genera depresión, agota.
El tratamiento es psicológico, hay que trabajar arduamente en el auto control de la persona, dejar atrás los esquemas de elección de pareja negativos, la persona debe ser autonóma (que pueda hacerse cargo de sí misma).

No dejes para mañana..

Por la calle de después se llega a la plaza del nunca. Las personas sentimos cierta adicción al día siguiente, tenemos una gran fuerza de voluntad para actuar en el futuro, pero una débil voluntad para el presente. De lo que se trata, por tanto, es de anclarse en el ahora y actuar sin más dilación.
Combate el síndrome del último minuto, al fin de gestionar mejor el tiempo de que disponemos y conseguir ser más diligentes y resolutivos, conviene analizar el tipo de excusa que utilizamos cuando aplazamos una tarea. El aplazamiento es el asesino de la oportunidad.
Si no tenemos una idea clara de lo que realmente nos importa en esta vida y de los resultados que deseamos obtener, nos veremos desviados fácilmente hacia lo urgente, y cuando es urgente ya es demasiado tarde.
Muchas veces, evitamos coger el toro por los cuernos porque sencillamente no sabemos cómo encarar una situación que nos agobia, bien porque se nos presenta incómoda, no nos vemos preparados para iniciar un proyecto demasiado ambicioso. El temor a realizar una tarea consume más tiempo y energía que hacer la tarea en sí. Así que no demos más vueltas, ármate de valor y ¡tírate al ruedo!
Otras personas postergan sus compromisos por un exceso de optimismo. Apuran hasta el límite porque piensan que no les va a llevar mucho tiempo realizar la tarea en cuestión y, como no contemplan los imprevistos y complicaciones que pueden surgir, son muchas las veces que se salvan por los pelos. También puede ocurrir justo lo contrario: hay quienes lo dejan todo para más adelante porque creen que les va a llevar más tiempo del que realmente les ocupa después. En cualquier caso, el mejor profeta es aquel que mejor calcula.
A las personas que sufren estrés o son algo perfeccionistas les falta tiempo material para abordar las cuestiones pendientes. En estas ocasiones, la solución pasa por organizar mejor la agenda, dividir los proyectos en partes más pequeñas, delegar aquello que puedan hacer otros y,  ya de paso, cuestionarse si no nos ponemos el listón demasiado alto.
También hay quienes sacan lo mejor de sí cuando actúan con la tensión de una fecha límite y el impulso de la adrenalina. Si el resultado es óptimo y no te produce un desgaste excesivo, no tienes de qué preocuparte. Si no te sientes sastifecho/a, debarías intentar ser un poco más previsor/a.
Si la desidia es la culpable de todo, la única posibilidad a tu alcance es cambiar de actitud. ¿Amas la vida? Entonces no malgastes el tiempo porque es el material de que está hecha.