Una terapia distinta

  Normalmente asociamos el voluntariado a labores con personas o con algún tipo de carencia o minusvalía. Pero también se pueden realizar este tipo de actividades con otros ámbitos. En mi caso y en el de mi familia, hemos colaborado con una protectora de animales. Actualmente, la mayoría se hallan sobrepasadas de trabajo y, para quien sienta una cierta sensibilidad hacia este reino de la naturaleza, ayudar o apoyarles de cualquier modo puede reportarle una gran sastifación personal y otros beneficios.
Hace poco tiempo alguien en mi familia pasó por un momento personal sumamente grave. Sufrió un fuerte desengaño amoroso que no asimiló nada bien y que la condujo a una situación psicológica extrema. Esta circunstancia hizo que se recluyera en casa, negándose a mantener nigún tipo de contacto social, para protegerse de todo y de todos. cuando se dectectó su estado, ya estaba sumida en una gran angustia vital, pero, pese a lo mal que lo estaba pasando, rechazaba cualquier tipo de ayuda. Para toda la familia fue un momento de gran estrés y desgaste emocional. El punto álgido llegó con su intento de suicidio. Pasado el susto inicial, tuvo que permanecer dos meses en una unidad psiquiátrica y, después, fue imprescindible proseguir con una terapia adecuada para devolver nuevamente el equilibrio y la confianza en sí misma y en los demás.
Un día, una amiga que trabaja en una protectora de animales nos propuso realizar labores de voluntariado durante los fines de semana con ellos, pues habían tenido a otras personas con problemas a los que había ido muy bien. Sin tener muy claro qué beneficio podría repotarle. Nos soprendió su óptima reacción, por primera vez, algo le entusiasmaba, pues deseaba proponer adoptar un perro. Acudimos a la protectora y allí nos encargaron pasear a los perros, limpiar jaulas de aves y cosas parecidas. Aunque fue duro, nos pareció gratificante esta ocupación.
Ser voluntariado nos ha supuesto un nuevo giro en nuestras vidas. Esa actividad ha sido como una terapia, que ha tenido un sorprendente efecto curativo y, ahora, ha vuelto a ser la misma de siempre. Y todo gracias al cariño y al afecto espontáneo que ha recibido de esos animales y, mejor aún, del trabajo en equipo con los compañeros, a los que, poco a poco se fue abriendo hasta conseguir relacionarse con el mundo con normalidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: