Críticas..

Aunque muchos de los comentarios que se lanzan con un “no te lo tomes a mal..”, “te lo digo por tu bien..”, “no es nada personal, pero..”, pueden dejar nuestro orgullo malherido, también sirven para abrirnos los ojos y hacernos reaccionar a tiempo.
Uno está tan expuesto a la crítica como a la gripe. De ahí la necesidad de saber encajar las valoraciones de los demás con entereza y de aprender todo lo que podamos de ellas. El secreto, está en saber “corregir lo que sea verdad y no alterarse por lo que sea mentira”.
Una persona susceptible va a subtitular todas las cosas con un comentario ofendido. Para bien o para mal, lo cierto es que no somos el centro del mundo. Ni todas las personas de nuestro alrededor están tan pendientes de nosotros como creemos, ni los comentarios que hacen tienen siempre una doble lectura. Relájate y deja de dar vueltas a lo que la gente hace o dice, a lo que deben estar pensando de ti, etc. Suceda lo que suceda a tu alrededor, no te lo tomes personalmente. Tomarse las cosas personalmente es la máxima expresión del egoísmo: ¡Yo, yo, y siempre yo!.
Déjaras de estar siempre a la defensiva, con el chaleco antibalas puesto, si confías en que las personas son buenas hasta que se demuestre lo contrario -con evidencias, no con suposiciones-. Cuando se exagera un sentimiento, desaparece la facultad para pensar, para no dar mas cuerda a las emociones negativas, intenta analizar las cosas desde fuera. Puedes, por ejemplo, pensar cómo reaccionaría una persona a la que tú admiras ante ese comentario que a ti te ha sentado tan mal o ver cuál es la interpretación que hace alguien de tu confianza.
Sólo tú puedes diferenciar entre las críticas que son merecidas y las que no, las que son justas o despreporcionadas. Si está justificada, aunque sólo sea en parte, intenta tragarte tu orgullo, agradecer esa llamada de atención y rectificar. Si no lo es, no dejes que te afecte. Alguna razón tendrá esa persona para ir lanzando dardos evenenados. El que censura a los demás, indirectamente se alaba a si mismo.
Irritarse por un reproche es reconocer que se ha merecido, si lo que te ha puesto de mal humor no es el fondo de la crítica sino la forma, tampoco deberías enfadarte porque el problema lo tiene tu interlocutor, que carece de tacto, que habla desde el resentimiento, etc. La mejor defensa no es un ataque. Si no estás de acuerdo con un comentario, se tiene dos opciones: pasar página -a veces no merece la pena ni responder- o defenderte de forma serena.
Exceso de vulnerabilidad. Llega a un acuerdo contigo mismo/a y presta atención, únicamente, a las críticas de quienes te quieren bien. Nadie puede ofendernos sin nuestro consentimiento. Cuando son constructivas, las críticas nos ayudan a mejorar como padres, amantes, compañeros de trabajo, amigos..
Es positivo que otras personas de tu entorno te muestren lo que tú no ves. Tu enemigo s, tu maestro. Escucha con humildad las observaciones de los demás porque es una oportunidad para aprender. No progresas mejorando lo que ya esta hecho, sino esforzándote por lograr lo que aún queda por hacer. Tómalo como un halago. Si alguien se toma la molestia de pedir algo más de ti es porque cree que tienes potencial para darlo. Recapacita y toma este tipo de críticas como una motivación.
La murmuración se parece al humo porque se disipa pronto, pero ennegrece todo lo que toca. Según los psicólogos, nos falta lo que se llama “la cultura del reconocimiento” y, por eso, nos es más fácil criticar que felicitar. Dejando de un lado las críticas negativas suelen tener buena acogida, entre otras razones, porque dan más juego; también influye, dicen los expertos, el hecho de que nos resulta más sencillo manifestar nuestra rabia, disgusto, desacuerdo, etc., que nuestras emociones positivas.
Aunque sea más difícil, hay que hacer un esfuerzo por acercarnos a los demás a través de las valoraciones positivas. Es cuestión de entrenarse. Los elogios y los reconocimientos, estimulan los mismos circuitos cerebrales del  placer que un sabor dulce o una música agradable. Y además mejoran la autoestima, crean expectativas de superación y fomentan ambientes de mayor confianza y colaboración.

Una respuesta

  1. Agradezco y valoro estas reflexiones.Felicito al autor por la claridad .

    Considero este post, una gran ayuda.

    Marta Gómez

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