Una prueba de bondad

Leyenda con una moraleja de la que se debe aprender, lo que es saber perdonar de corazón, a ser bondadoso y tener indulgencia con los que se equivocan: Dedicada a ((ⓣ◦ⓢ◦ⓤ))

En aquellos tiempos casi no existían herreros en parte alguna de la tierra y los mercaderes de Madián pasaban con sus camellos, llevando especias, mirra, bálsamo y útiles de hierro. Rubén , ya que no había ningún hacha en la casa de su padre, compró una a los mercaderes Ismaelitas, costándole esta muy cara.
Simeón le dijo a su hermano Rubén: te suplico que me prestes el hacha. Pero Rubén se negó. También Leví le dijo: Hermano mío, préstame el hacha. Rubén se negó del mismo modo.
Entonces Judá se dirigió a Rubén y le dijo: Tú me amas y yo te he amado siempre, no me niegues que me sirva del hacha. Sin embargo Rubén le volvió la espalda, negándosela como a los demás.
Sucedió sin embargo que mientras Rubén cortaba leña a la orilla del río, el hacha se le cayó al agua y no pudo hallarla. Mientras, Simeón, Leví y Judá habían enviado un mensajero con dinero al páis de los Ismaelitas y habían comprado un hacha cada uno.
Entonces Rubén se dirigió a Simeón y le dijo: ¡Ay! he perdido el hacha, y mi trabajo ha quedado a medio hacer; te suplico que me prestes la tuya.
Y Simeón le respondió: Tú no quisiste prestarme la tuya; yo tampoco te prestaré la mía.
Así pues Rubén fué a donde estaba Leví y le dijo: Hermano mío, ya sabes la pérdida que he tenido y la posición en que me hallo: ten la bondad de prestarme el hacha.
Y Leví le recordó su mala acción diciéndole: Tú no quisiste prestarme tu hacha cuando la necesitaba; pero yo quiero ser mejor que tú, y te prestaré la mía.
Pero Rubén se resintió de la reprensión de Leví, y lleno de confusión se alejó sin tomar el hacha; luego fué en busca de su hermano Judá.
Cuando llegó a su presencia, Judá conoció por su turbación que estaba descontento y avergonzado: Hermano mío, le dijo, sé lo que has perdido; pero ¿para qué afligirte? ¡Vamos! ¿Acaso no tengo yo un hacha de la que nos podemos servir los dos? Te suplico la tomes y hagas uso de ella como si fuese la tuya propia.
Rubén se arrojó a su cuello y le abrazó llorando mientras le decía: Tu indulgencia es grande; tu bondad en olvidar mis faltas es aún mayor; tú eres verdaderamente mi hermano, y puedes contar con que te amaré mientras viva.
Y Judá le dijo: Amemos también a nuestros hermanos; ¿no somos todos de la misma sangre?
José vió todas estas cosas y las contó a su padre Jacob. Jacob dijo: Rubén ha obrado mal, pero se ha arrepentido. Simeón tampoco ha obrado bien y Leví no es enteramente irreprensible.
Pero el corazón de Judá es el de un príncipe. Judá tiene el alma de un rey. Sus hijos se postrarán delante de él, y reinará sobre sus hermanos.

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Alma muerta en un corazón roto

Todo cambió desde el día que entraste en mi vida ((ⓣ◦ⓢ◦ⓤ)), más cuando te fuiste, que quise abandonar la partida. Sólo espero que consigas darte cuenta y aunque sea difícil al final comprendas que aunque ponga voluntad, no habrá nada en el mundo que me haga olvidar que no estás cerca, que me enseñe a vivir sin repetirme…¡Dios, cuánto te echo de menos! Porque te echo tantísimo de menos, que sería capaz de echar el tiempo atrás aunque fuese sólo para volver a los malos momentos, porque si, eran malos, pero tú estabas ahí, te tenía al lado, quizá no de la manera que más hubiese querido, pero estabas presente, y para mi eso era suficiente… Pero ahora… ¿Ahora qué? No estás, por lo tanto no te siento. Mi corazón no es el mismo. Bueno si, si lo vieses superficialmente si es el mismo. Pero si lo analizáramos verías que tiene rasguños incurables, de aquellos que sólo basta mirar a los ojos para darte cuenta de que algo va mal. ¿Mal? Que coño digo, fatal. 

Ojalá tú me echaras tan sólo un poquito de lo que yo te extraño. Ojalá pudiese volver a conocerte ahora, y cambiar tantas cosas como fuese posible. Ojalá te hicieses una idea de todo lo que daría por echar el tiempo atrás. Me hiciste feliz, siempre estuviste conmigo cuando te necesitaba, siempre fuiste un apoyo para mí, y nunca lo olvidaré. Puede que sea malo; tristeza, celos, o quizás resignación, no lo sé… pero me gustaría saberlo todo de ti.

Cómo no dar mi vida si tu eres más importante que ella. No cambiaría ni un segundo de lo vivido contigo, ni siquiera los lamentos o el dolor sufrido, sólo el dolor que yo te cause. Tu persona entera me daba la vida. Las canciones me hacen recordarte con inmenso dolor de haberte perdido. Poco a poco y sin darme cuenta, te convertiste en mi droga. Mi adicción. Cada vez dependía más de ti y quiero tener, como siempre, esa sonrisa tan.. tan cerca que se intercala en medio de esos mil besos.. si, esa sonrisa que desde del primer día consiguió enamorarme. Que difícil es tener que aceptar que yo para ti no soy NADA. Y tú, para mi, lo eres TODO, :( eres mi debilidad.

Y nada ni nadie pueden hacer que me olvide de eso. Ni un millón de sonrisas superan la tuya, no… ni tu forma de reír, ni tu preciosa voz. Estoy tan triste en estos momentos.. Que hoy necesito cientos de abrazos, y no tengo derecho a pedirte ni el primero. Antes eras tu quién me decía: “Abrázame mi niña…”
Y ahora soy yo quién te lo pide entre lágrimas. Desde hace tiempo, todo en mí es naufragio y me anego pensando en ti.

La vida no es más que una historia de mierda demasiado corta. Yo ya estoy decepcionada con la vida que me tocó. No tengo una, tengo mil espinas clavadas. Amar es querer por encima de cualquier otra cosa, saber que la persona se sienta especial en una historia fantasiosa.

Ojalá pudiera olvidarme de que existo, tuve ganas de volver a ser yo quien se desvaneció. ¿Qué me esta pasando? Tengo un diablo y quiere salir, y dejar a un lado mi cuerpo que no para de sufrir.

A veces pienso y quisiera no haber nacido nunca, las penas me hundieron en un mar que se desborda. Y he tragado ya demasiada agua salada, no soy nada para el mundo, el mundo para mí no es nada. Me avergüenzo de mis pensamientos de personas débiles. Mentes frágiles se rompen al entrar en contacto con miles de momentos duros, momentos que estás en apuros. Ganas de llorar, de llenar el vacío que tu dejaste.

De entre todas las rosas negras eras la mas hermosa. Osaste entrar en un ser prácticamente impenetrable y te marchaste con un corazón que no era de nadie. He aguantado tantas cosas que ni tú te lo imaginas. Este ser ya se margina, se marchita y no quiere pasar de página, la magia es lastima en mi corazón, con penas ya sombrías las que hacen aumentar mi dolor.

Me pregunto ¿A quién le importo y quién me recordará? Cuando mi fin se me lleve mi historia se llevará, ya murió ese sentimiento al romperse mi corazón. Estoy harta, mi vida está en peligro de extinción. No bombea sangre ni late, no tiene sentido… ¿Por qué sigo el camino si ya murió mi destino?

No confío, ni creo en nada por tu culpa. Tu nunca sentirás lo que yo sentí por ti. Nunca creí en el infinito, por una vez en vida, y ví como su fin llegaba, abría mucho más mi herida. Todos tenemos una historia que contar y también un cuento casi perfecto pero con final. Buscas evadirte con tus vicios, yo tengo sueños, pesadillas, en las que me asfixio. Desde aquel día, busco tus besos en fantasía, diría que la pena fluye en esta melodía junto a mi voz, sin ganas, muerta por soledad. Son espinas que atraviesan y te hacen recordar llantos. Quiero olvidar, quiero dormir, para no despertar, hallar un bienestar infinito. Principio del final de mi recuerdo, habrá un hedén marchito trás el cristal. Me siento muerta. Al morir mis sentimientos lanzé el corazón al abismo.

No me obligues a elegir , porque lo elegiré a él , siempre a sido él.

¿Qué harías si supieras que sólo te quedan 24h. de vida?

  Aunque sea angustioso saber esto, a veces hay que pararse a pensar y ver que como de la noche a la mañana, como de un minuto al siguiente se puede pasar de tenerlo todo,  a perderlo todo…  No somos capaces de reconocer que la vida es muy corta y sobre todo imprevisible. Nadie esta exento de algo así, por eso creo que la mejor forma de prepararse para hechos de esta naturaleza es vivir siempre sin resentimientos , sin orgullo, ni odios, no perdiendo el tiempo discutiendo, queriendo más cosas y disfrutando menos de lo que tenemos, haciendo bien al prójimo, haciendo que lo positivo pese más en nuestra vida que lo negativo. En esta sociedad que estamos tan acostumbrados a que cada día amanezca que a menudo no somos conscientes que todo esto se puede ir de un momento a otro, que no somos eternos, ni existe una garantía para siempre, que hoy estamos y mañana podemos no estar, lo que cuenta no es mañana, sino hoy, que somos uno más en este engranaje del planeta, no hay nadie imprescindible y al final todos nos vamos.

Aprendamos de los dichos de la vida para hacernos reflexionar; la vida es corta, rompe las reglas, trabaje como si fuera su primer día, perdone rápidamente, ame verdaderamente, bese demoradamente, ría incontrolablemente y nunca deje de sonreír por mas extraño que sea el motivo porqué cada sesenta segundos que pases molesto o enojado, es un minuto perdido de felicidad que nunca regresara. La muerte nos espera en todas partes y, recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevar contigo nada de lo que has recibido, solamente lo que has dado; un corazón enriquecido por el servicio honesto, el amor, el sacrificio y el valor. El odio es un lastre y la vida demasiado corta para estar siempre cabreado.


Perdóname..

Saber Perdonar es algo muy importante y de mucho valor espiritual. Cuantas veces una relación ha llegado a su fin por no brindar un sano perdón al ser que amamos o de amistad. Sin embargo a pesar de la convicción de nuestras faltas cometidas tendemos a pensar que pedir perdón significa cobardía y hasta falta de personalidad.
La realidad es que si estamos seguros de haber cometido un terrible error no debemos dudar jamás ofrecer disculpas al ser que hemos ofendido. Esto no significa que demostramos flaqueza sino más bien que tenemos sabiduría al momento de evaluar nuestros actos. Todos pasamos por ambas caras de una misma moneda. Cómo podremos pedir perdón si no practicamos el saber perdonar? Hagamos una sana costumbre en nuestra forma de ser el saber reconocer nuestras faltas y expresar siempre desde el fondo del corazón un sincero…”Yo te perdono”… Cuanta salud y paz interior podremos encontrar en decir esta frase de todo corazón. Saber Perdonar es entonces algo que enaltece y engrandece al ser que lo practica.

((ⓣ◦ⓢ◦ⓤ))

Perdóname… si he ofendido tu corazón; por no ser como realmente quieres y deseas que fuera. Perdóname… por todos los sufrimientos que te he causado; por las decepciones que te he causado en la vida. Perdóname… por pretender que me ames tanto y más de lo que yo a ti. Perdóname… por querer que me perdones; por brindarte tantas desdichas en la vida.

Perdóname… por todas las tormentas que te he causado, y todas las angustias. Perdóname… por todas tus desilusiones; por quererte tanto. Perdóname… por pretender tenerte para mí; por este egoísmo. Perdóname… por todas las penurias que has pasado conmigo; por querer cambiar para ti y en el intento fallarte. Perdóname… por insistir tanto por tu amor, por mi desesperación.

Perdóname… por quererte brindar lo mejor de mi y desilusionarte al final. Perdóname… por todas las veces que he llorado por tu amor. Perdóname… como yo soy capaz de perdonarte. Si me amas tanto, perdóname… Perdóname… por amarte tanto.