Qué habría sido de mi vida

Esta es una historia real.

Mi vida ha estado marcada por mis ataques de ansiedad y, a veces, no puedo evitar pensar qué habría pasado y cómo habría sido yo si no los hubiera tenido, pues creo que quizás mi carácter sería muy distinto. Todo comenzó en la adoslecencia. Un día, empecé a sentir que no podía respirar, mis padres se asustaron mucho y me llevaron a Urgencias. Notaba como si tuviera una losa en el pecho que no permitía que el aire me entrase en los pulmones. Creía que el corazón se me iba a escapar por la boca y tenía una sensación muy rara, como si el mundo fuera un lugar extraño en el que nada tuviera sentido. En ese momento, estaba realmente convencida de que iba a morir lo cual es terriblemente angustioso.

En Urgencias, me hicieron pruebas de todo tipo mientras que mi familia, con el alma en vilo, pensaba que tenía algo en el corazón. Finalmente, descartaron todo y me diagnosticaron un ataque de pánico. Vi la cara de mis padres y me di cuenta de que estaban aliviados, pero también parecía que pensaban que habían sufrido demasiado por una tontería. Tal vez esa idea no llegó a pasar nunca por su mente, pero a mí me lo pareció y es un pensamiento que me ha acompañado siempre. ¡Estaba tan avergonzada! Llegué  a pensar que era una loca por tener síntomas sin estar enferma y la verdad es que me machaqué bastante.

Entonces, no quise admitir lo que me estaba ocurriendo y traté de engañarme a mí misma simulando que no había pasado nada e intentando olvidar lo más rápido posible aquel episodio. Pero no pudo ser, porque mi madre quiso que fuera a un psicólogo y, por desgracia, fui a parar la consulta de un profesional que no me fue muy bien. Intentaba ser amable conmigo, pero yo me cerraba en banda y no tenía ganas de hablar de nada con él.

Durante la adolescencia, tuve más ataques. Aprendí a indentificarlos, pero de nada me servía para evitarlos. Sabía que no me moriría por ello, pero sufría tanto que hubiera deseado ser cualquier otra persona para liberarme de aquello. Miraba a mis amigas y pensaba que por qué sólo me sucedía a mí. ¿Qué tenía yo de malo? ¿ Por qué estaba << defectuosa>>?

Me dieron algunas medicinas y, cuando me hice mayor, los ataques remitieron. Dejé de ir al psicólogo y quise pensar que estaba curada, pero sabía que no era cierto, que lo que estaba haciendo era enterrar el tema. Por mucho que intentara no pensar en ello, no podía evitar estar aterrorizada. Era consciente de que, como una bomba de relojería, podría volver a estallar en cualquier momento.

Y así fue, cuando menos lo esperaba, pues todo me iba muy bien.., aparentemente. Estaba haciendo prácticas en una empresa y querían contratarme, además había conocido a un chico muy especial y estaba muy enamorada. Pero justo en ese momento, volvieron los ataques. Lo peor es que uno me dio estando con él. Le dije que no podía hablar, que ya se lo explicaría y me fui a casa. Sentía demasiada vergüenza y no me atreví a contarle nunca lo que me ocurría. Y, claro, él pensó que no me gustaba, o qué se yo, y nuestra relación se fue al traste. En el trabajo, ya no rendía igual y notaban que estaba muy rara, así que, finalmente, no me contrataron.

Entonces, me deprimí muchísimo y me quedé en casa encerrada durante meses. Después, vencí mi tristeza y me animé a hacer cosas, pero siempre con aquella amenaza, siempre con aquel secreto que no me atrevía a confesar a nadie. Mi madre me insistió muchísimo en que fuera a otro psicólogo. Y al final, yo creo que para no oírla, le hice caso. Esta vez fue completamente diferente. Se trataba de un especialista en ataques de ansiedad y me hizo ver que había mucha gente a la que ocurría y que no era para tanto. Así que un día se lo expliqué a una amiga y me entendió. No me miró como a un bicho raro ni nada de eso y, poco a poco, y en algunas situaciones muy concretas, me fui atreviendo a explicar lo que me pasaba y me di cuenta de que aquello me relajaba.

Ahora estoy mucho mejor. Salgo con un chico y cuando tuve uno de mis ataques, le expliqué lo que me ocurría y lo sumió sin problemas. No sé si algún día lo superaré, pero estoy empezando a aprender a vivir con ello. Ahora sé que debo dejar de tenerle miedo al miedo, porque eso es lo que más me ha condicionado a lo largo de mi vida y no voy a permitírmelo más.

Una respuesta

  1. Hola! Me fascina tu blog, muy bueno de verdad. Todo lo que dices es cierto, y es tan maduro y realista!. Bueno, tengo un blog, pero no en wordpress todavia. Pero es en blogger ME ENCANTARIA que lo leyeras🙂 si pudiera hacerme seguidor por aqui lo haria. Pero dejare un comentario en cada entrada,🙂 me encanto haber encontrado tu blog por google😀 bueno, me despido..
    chao! tu seguidora ;D

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: