Despedida de año en diferentes países

Feliz Año Nuevo

 

Alemania (Glückliches Neues Jahr) . Los alemanes despiden el año viejo brindando en honor a San Silvestre, y reciben el año nuevo con petardos y fuegos artificiales que pretenden ahuyentar a los malos espíritus. Cuenta la tradición que es costumbre dejar en el plato, hasta después de la medianoche, algunos restos de lo que se haya cenado, como una forma de asegurarse una despensa bien surtida durante el año siguiente.

Francia (Bonne Année) : En Nochevieja, infinidad de parisinos salen a la calle para despedir el año. El lugar de concentración por excelencia son los Campos Elíseos: desde el Arco de Triunfo a la plaza de la Concordia, la famosa avenida queda atestada de gente dispuesta a recibir el 1 de enero con una buena botella de champagne. Los que se quedan en casa lo tienen más fácil para seguir la tradición: a medianoche hay que besarse y abrazarse bajo una rama de muérdago para conseguir buena fortuna en el año que llega.

Venezuela: Nochevieja es el momento perfecto para que los venezolanos estrechen lazos de amistad con quienes les rodean. Y nada mejor que la “hallaca”, un plato especial que ellos mismos preparan, para demostrarlo: regalarla es una forma de desear buena suerte para el año que llega. También es costumbre escribir los deseos en una carta que, ya en enero, cada uno quema para asegurarse de que nadie más pueda leerla.

México: Los mexicanos cantan, bailan y se divierten hasta altas horas de la madrugada para despedir el año. Como en todas partes. Claro que ellos combinan estas celebraciones con algunas tradiciones peculiares. Hay quien acostumbra a barrer la casa esa noche para que el nuevo año sólo traiga suerte “limpia”. Otros aseguran que pasearse esa noche con una maleta favorecerá los viajes en los meses siguientes. Otros insisten en llevar ropa interior roja para hallar el amor…

EE UU (Happy New Year): Si hay una Nochevieja típicamente norteamericana, ésa es la de Times Square en Nueva York. Por lo menos, és la más popular. Los neoyorquinos se concentran en esa céntrica plaza varias horas antes de la medianoche, aunque el momento cumbre de la fiesta llega con las doce campanadas. La bajada de la famosa bola de cristal desde lo alto de un emblemático edificio marca el comienzo de los fuegos artificiales, el confetti, los juegos de luces y los gritos de alegría.

Colombia: El 31 de diciembre, los protagonistas en Colombia son los agüeros. O lo que es lo mismo, una serie de “recetas” populares destinadas a cargar las pilas con energía positiva para el año que empieza. Las hay para todos los gustos: recibir la medianoche de pie, por ejemplo, para tener suerte y salud; dar un portazo cuando suenan las doce para alejar de la casa a los malos espíritus; besar en primer lugar a una persona del sexo opuesto para obtener buena fortuna…

Brasil (Feliz Ano Novo): El Año Nuevo brasileño guarda una estrecha relación con el mar. La gente acude a las playas a ver los fuegos artificiales; algunos visten de blanco o saltan por encima de siete olas porque creen que eso les dará suerte, y también lanzan flores al agua mientras piden un deseo. En Copacabana, las filhas do santo (sacerdotisas africanas) encienden velas y echan al mar barquitos cargados de regalos y flores. Que el mar se los lleve es un presagio de buena fortuna para el año que empieza.

Argentina: La tradición manda despedir el año con fuego. Por una parte están los cohetes y demás elementos pirotécnicos; por otro lado, los muñecos de madera, tela y papel, que los argentinos construyen con la mejor de las intenciones pese a saber que acabarán siendo pasto de las llamas. Y es que quemar estos muñecos es un rito purificador, una forma de deshacerse de todo lo malo que trajo el año que acaba.

Suráfrica (Gelukkige Nuwe Jaar): Los surafricanos hacen sonar las campanas de las iglesias y disparan salvas al cielo para saludar la llegada del nuevo año. En algunas partes del país, esta fiesta se celebra con aires de carnaval: la gente se disfraza y sale a la calle dispuesta a divertirse y bailar al ritmo de los tambores.

Japón (Akemashite Omedetô): Nada de 12 campanadas. Hasta 108 veces tañen las campanas de los templos japoneses para conmemorar la llegada del nuevo año. Se trata de una tradición cuyo objetivo es liberar del mal el período que empieza: cada campanada hace referencia a un deseo terrenal que hay que mantener alejado. Las casas se decoran con hojas perennes y bambú, símbolos de vida eterna y honestidad. Dicen también que los japoneses empiezan el año riendo porque creen que eso trae buena suerte.

Israel (Shannah Tovah): El Año Nuevo judío se llama Rosh Hashanah. Varía de fechas cada año, pero suele tener lugar en septiembre u octubre. Ese día está prohibido trabajar. Los judíos acuden a la sinagoga a rezar, y después vuelven a casa para celebrar una comida especial. Es costumbre tocar el “shofar” (un cuerno de carnero) y comer manzanas untadas con miel para conseguir que el año que llega sea dulce.

China (Xin Nièn Kuai Le): El Año Nuevo chino llega en febrero; la fecha exacta la marca el calendario lunar. Es la fiesta más popular del país, y también la más larga, ya que dura nueve días. El objetivo es obtener suerte, salud y felicidad para el nuevo año: antes de comenzar las celebraciones, la gente limpia sus casas a conciencia dispuesta a eliminar cualquier resto de mala suerte del año que termina. En las calles hay bailes de dragones e infinidad de fuegos artificiales y petardos para alejar a los malos espíritus.

Italia (Felice Anno Nuovo): Los italianos inician la “notte di Capodanno” con una tradicional cena en la que las lentejas son plato imprescindible si se quiere tener un año nuevo repleto de buena fortuna. Esa noche, muchas mujeres reciben como regalo lencería roja, que supuestamente les traerá suerte en el año que llega. Y en algunos lugares como Roma y Nápoles es costumbre también lanzar trastos viejos por la ventana: es una forma de terminar con el pasado y expresar el deseo de empezar una nueva etapa con buen pie.

Tibet(Tashi Délek): Los tibetanos pasan los dos últimos días del año que termina preparando la llegada del nuevo. Durante el Gutor (así se llama ese período) limpian las casas de cabo a rabo, encienden antorchas y hacen explotar petardos para mantener a los malos espíritus alejados del hogar. También acuden a los monasterios a llevar ofrendas a los monjes. Durante los dos primeros días del nuevo año (llamado Losar) comparten comidas y regalos con la familia, honran a sus dioses y visitan a sus amigos.

Una respuesta

  1. staa todo bn solo ke te faltaron laas fechaas ;D

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: