Una verdad que se esconde

Dibujo de Cestera

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Me acuesto en la cama. Mi mente vaga en busca de nuevas situaciones, que muy hipotéticamente solo ocurrirían en la realidad. Una sensación recorre mi cuerpo, me nubla la vista, atrapa mis sentidos, posee mi alma. Soy protagonista de cuentos con canciones, de versos con nítidas imágenes, de situaciones que piden una persona fuerte y débil, todo al mismo tiempo, soy protagonista de historias que para nada vanales piden un acto de lealtad irrefrenable por parte de un sentimiento puro.
Dime que estas ahí, que permanecerás, que no me dejarás, que serás la luz que me guie hacia un destino claro, dime que puedo hacer lo que quiera, sin miedo a nada, dime que puedo ser yo tanto como me gustaría, dime que cada palabra, que cada gesto, que cada aliento de voz saldrá en su justo momento, pero lo más importante, que saldrá. Dime que solo podría morir por fuera, que por dentro seguiré estando tan viva como muchas veces creo que estoy.
Sé ángel y guardian, sé la fortaleza en donde en ocasiones necesito refugiarme. Por qué será tan difícil tener claro hasta donde puedes llegar, de lo que eres capaz, de lo que no.

Quisiera que los sueños no fueran tan solo eso, quisiera poder gritar al mundo que yo solo quiero lo que seguramente no han sabido darme antes, quisiera que no fuera tan difícil todo, quisiera hacer las cosas que verdaderamente me hacen feliz sin pensar en que pueden haber consecuencias, quisiera ser libre de aquello en lo que nunca he creido y no quiero creer, quisiera desacerme de cadenas impuestas con las que quizás sé que podría avanzar, quisiera arreglar lo que un día sin motivo aparente se rompió, en definitiva, quiero sentirme libre, quiero alas de cristal, no de cera, y poder llegar al sol con la delicadeza con que me pierdo en lo más profundo de mis adentros.

Las palabras, sueños, imágenes, situaciones hipotéticas… se deshacen en una nube de pensamientos que me invaden a cualquier hora del día. Perdida en un mar dudas desvanezco hasta que llega la noche y caigo en un sueño profundo. Pero nunca será lo bastante profundo, nunca podría dormirme tanto como para olvidarme de que siempre está la otra parte. Me persiguen al acecho sombras que me atan al pasado, y rigen mi presente, ojalá no determinen el futuro. Me quedaría con un sabor de boca bastante amargo, y es así como muero por dentro, y en silencio, vagando sola por un camino que no tiene fin, y sin huellas que me ayuden a volver al punto de partida.Anhelo de la inocencia perdida que se fue hace muchos años, anhelo de una conducta tan natural como la que tengo hoy cuando rio sin pudor ninguno, me anhelo cuando miro hacia atrás.Ojalá esto no terminara definitivamente aquí; ojalá hubiera luz en cualquier dirección del horizonte, en cualquier mirada cruzada, en cualquier rostro desconocido, en cualquier confianza brindada con un sentimiento puro, en cualquier exaltación de un logro alcanzada, en cualquier paso que me lleve a sentirme completa.
Guíame, sé ángel y guardian, sé la fortaleza en donde en ocasiones necesito refugiarme. Sé el apoyo que me da la fuerza. Embelleceme con verdades de tu pensamiento honesto.

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